Carreteras que no conducen a ninguna parte, fabricas a las que no llega la luz o hospitales sin presupuesto harían inviable una ciudad. También en los videojuegos tenemos que respetar unas reglas si queremos diseñar una ciudad y conseguir la meta del juego. Con sim city podemos hacer la ciudad que queremos pero tenemos que respetar unas condiciones si queremos que ese entorno virtual crezca y atraiga cada vez a más población.
Cuando jugamos con Spore además de divertirnos, tomamos decisiones. En este mundo virtual somos el CREADOR y damos vida a nuestra criatura y decidimos qué estrategia vamos a seguir para su supervivencia. Algunas decisiones suponen un dilema moral, ¿es mejor cooperar o competir?. Responder a esta pregunta supone convertirnos en expertos y defender o rechazar teorías sobre la evolución.