Quizás en esta producción se observan mejor que en otras las instrucciones que el profesor había dado a su alumnado para ayudarles a reflexionar. Los estudiantes hablan en primera persona acerca de cómo construyeron su ciudad. A través de la entrevista a una marioneta, expresan sus propias opiniones ante el juego, sobre todo las estrategias que utilizaron. Cada jugador podrá comprobar lo que ocurre en su ciudad si no se toman las decisiones adecuadas. Por ejemplo, la población no crecerá y sus barrios no aumentarán de tamaño, salvo que existan las infraestructuras necesarias. A través del juego se podrá decidir sobre aspectos que nunca se tendrían en cuenta en la vida cotidiana, experimentando sin riesgos lo que ocurriría en la realidad.