Jugar con Sim City Creator puede ayudar a mirar el propio entorno de forma distinta a la habitual. Algunos adolescentes, después de simular una ciudad en el juego, se han interesado por otras formas de representación. Han acudido a un medio cada vez más cercano a su vida cotidiana. En este caso la fotografía se ha convertido en un medio de expresión muy poderoso para los jóvenes, a través de ella exploran el mundo en el que viven. Además, el videojuego ha contribuido a interconectar los diferentes medios de comunicación y utilizarlos para pensar, expresarse y crear.
Comprender las relaciones sociales, las posibilidades que tenemos de colaborar o de defendernos de los demás, es algo que sugiere un videojuego como Spore, aunque sus criaturas no tengan forma humana. Simulando mundos y sociedades que viven en ellos, podemos comprobar cómo la evolución de una especie depende no solo de su desarrollo físico sino también de la capacidad para relacionarse y vivir en comunidad.