Los videojuegos como Boon Blox ofrecen a los jugadores muchos modos de jugar y les dan la posibilidad de elegir de qué forma quieren hacerlo. Pueden competir o colaborar. En cada caso las estrategias son diferentes. Cuando muevan la pieza o tiren la bola, deben pensar en el compañero que tirara después y de qué forma pueden ayudarle para alcanzar una única meta. Los autores de este vídeo fueron conscientes de que aprendían jugando, el reto es ahora profundizar en cómo se aprende.
Muchos jóvenes piensan que puede haber otras formas de aprender. A diario y fuera de las aulas nos demuestran cómo se puede aprender utilizando no sólo medios impresos. El videojuego es uno de esos nuevos instrumentos. Seguramente será importante que los alumnos, cuando se dan cuenta, vayan más allá de la idea de que aprender con videojuegos es divertido. Es necesario dar un paso más y justificar por qué y cómo se aprende con ellos.