¿Qué tiene un videojuego para que los jóvenes mantengan la atención y no desfallezcan antes tareas y retos no siempre fáciles?. Utilizar los videojuegos en el instituto ayudó a responder a esta pregunta. Observamos cómo el juego les permitía actuar en una realidad virtual y transformarla. Ensayar sin riesgos, resolver problemas muy cercanos a la vida real, y probar sus propias capacidades en otra realidad diferente, les ofrece la posibilidad de aprender de otra forma más conectada a lo que viven fuera de las aulas.
Muchos profesores dicen que es difícil motivar a los jóvenes y lograr interesarles en su propio aprendizaje. Algunos docentes se han desanimado, pero otros intentan cambiar las aulas con metodologías e instrumentos innovadores. Utilizar los videojuegos comerciales en sus clases ha logrado motivar, interesar y hasta sorprender al alumnado. Jugando han aprendido estrategias y han reflexionado sobre su aprendizaje y,además, divirtiéndose.