¿Qué tiene un videojuego para que los jóvenes mantengan la atención y no desfallezcan antes tareas y retos no siempre fáciles?. Utilizar los videojuegos en el instituto ayudó a responder a esta pregunta. Observamos cómo el juego les permitía actuar en una realidad virtual y transformarla. Ensayar sin riesgos, resolver problemas muy cercanos a la vida real, y probar sus propias capacidades en otra realidad diferente, les ofrece la posibilidad de aprender de otra forma más conectada a lo que viven fuera de las aulas.
Para ser un buen deportista no es suficiente regatear defendiendo la posesión del balón o tirar desde fuera del área para hacer un tiple. Necesitamos, además, conocer las diferentes técnicas de juego y sus reglas. Para conseguirlo podemos aprender escuchando al profesor en una clase teórica o de una forma activa, jugando con un videojuego de deportes y descubriendo durante la partida aquellos aspectos que nos convierten en expertos deportistas.