Para ser un buen deportista no es suficiente regatear defendiendo la posesión del balón o tirar desde fuera del área para hacer un tiple. Necesitamos, además, conocer las diferentes técnicas de juego y sus reglas. Para conseguirlo podemos aprender escuchando al profesor en una clase teórica o de una forma activa, jugando con un videojuego de deportes y descubriendo durante la partida aquellos aspectos que nos convierten en expertos deportistas.
Los videojuegos hacen posible lo que sería impensables en la realidad. Manejando el mando de la wii, se devuelve una pelota complicada mientras se juega un partido de tenis e, incluso, se juega con una minusvalía físca permanente o accidental. No importan las limitaciones, el videojuego permite una inmersión en otra realidad y experimentar sensaciones quizás imposibles en la vida real.